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El equilibrio en la relación entre padrinos y ahijados

Estimados miembros de OA:

La promesa de alivio de nuestra enfermedad de la alimentación compulsiva puede generar en los recién llegados la expectativa de que los miembros que apadrinan representan a OA en su conjunto. Esto los expone a recibir recomendaciones que podrían ser inconvenientes. Al unirnos a la Comunidad, es posible que no seamos conscientes de la variedad en las formas de trabajar el programa de los Doce Pasos entre nuestros miembros. Ningún miembro representa a OA en su conjunto.

A veces escuchamos personas que parecen tener la respuesta que buscamos y dicen: “si quieres lo que yo tengo, haz lo que yo hago”. 

Desafortunadamente, en algunos casos, las personas que se ofrecen como padrinos pueden ir más allá de los límites sugeridos para el padrinazgo y hacer recomendaciones inapropiadas en la relación padrino/ahijado. 

Los padrinos no son profesionales en el trabajo de Doce Pasos. Solo deben compartir o sugerir cambios que les hayan funcionado en su camino. No deben dar órdenes ni exigir nada, por ejemplo, sobre el uso de medicamentos. No deben dar consejos sobre medicamentos ni otras sustancias. Todos los miembros de OA pueden elegir su propio plan de alimentación, su Poder Superior y cómo implementar su programa. 

En OA estamos para cuidar de nuestros miembros. Si un padrino se vuelve controlador, o exige un determinado comportamiento para recuperarse, le sugerimos que hable con un compañero de otro grupo, se comunique con la junta local de intergrupo/servicio, el coordinador regional o cualquier custodio para hablar de eso. Puede cambiar de padrino o asistir a diferentes reuniones para encontrar alternativas de recuperación de la enfermedad de la alimentación compulsiva.

La evaluación de la propia abstinencia, el peso saludable y el plan de comidas es estrictamente individual. Tu padrino y tu grupo de OA te servirán de guía. El resto de los miembros de OA (padrinos o no) no son expertos médicos ni consejeros. Los miembros y padrinos animan, sin juzgar, a otros en su camino hacia la recuperación. Se nos pide que entreguemos nuestra voluntad al cuidado de un Poder Superior amoroso. Otros seres humanos ayudan, no obstaculizan, ese proceso.

Suyo en servicio,

Cyndy L.,

Presidente del Patronato